-¿Ves esas estrellas que están cerca de la
luna?
-si
-Pues míralas fijamente, cuenta tres y pide un
deseo
-Ni con 26 deseos algo me saldrá bien
-No te rindas nunca
-Yo me ha dado por vencida antes de empezar la
competición
-Hazme caso, míralas, cuenta y pide un deseo
Ahí nos encontrábamos Tom y yo en el patio de
la casa, sentados como cuando éramos pequeños sobre el césped mirando las
estrellas.
No se que tenia Tom pero en el fondo entendía
cuando las chicas de nuestras clases siempre decían que él era perfecto, sabia convencer a cualquiera y a la vez sabia
como tratar a la gente.
Cerré los ojos y pensé en un deseo. ¿Qué pedir? ¿Qué mi madre
siguiera viva? ¿Tener una vida perfecta? ¿Conocer a Lady Gaga? ¿Poder hablar
con Arthur Connan Doyle? No sabía que
pedir. Aunque sinceramente, en aquella situación no me concentraba demasiado.
De repente noté algo rozando mi mejilla, era la mano de Tom. Mi mente quedó
totalmente paralizada, no sabía cómo reaccionar pero había que admitir que
llevaba unos días sin saber cómo reaccionar ante varias situaciones.
Inmediatamente abrí los ojos y le miré, antes de que él me besase, giré mi
cara, no tenía ganas de seguir en aquella situación, no sé muy bien porqué pero
preferí levantarme sin decir nada y marchar a mi cuarto
.
Había pasado un día entero en mi habitación,
solo salía para ir al baño y poco más. En mi casa habían entrado varias
personas durante ese día, por la voz que se percibía desde mi habitación y el
ruido que hacían supuse que eran Dean y Paul.
Siempre que picaban al timbre, afinaba mi oído
intentando percibir su voz, si, la de Tom. Posiblemente sea tonta, pero
esperaba que él viniese a preguntarme que habia pasado, si estaba bien o algo
así. Pero no vino. Cerré los ojos y seguí
esperando por él.
No conseguí relajarme ¿Qué me pasaba? ¿Por qué
me preocupaba tanto por él?. Decidí levantarme y coger un libro. Encima del
escritorio esta el libro de Divergente, así que decidí continuarlo, pero, cada
página que pasaba, cada frase que leia, ahí estaba él, en mis pensamientos, en
mi mente, en mi alma. En mi vida había me había pasado algo así.
Me pegué un cabezazo contra el cabecero, por
lo visto me habia quedado dormida. Giré en la cama y miré el reloj, eran ¿Las 7
y media de la mañana? . Sin hacer ruido me levante, no se oía nada así que
supuse que Vest estaba dormida aun, baje lentamente por las escaleras mientras
me hacia un moño en el pelo.
Fui a la cocina con la intención de coger algo
para beber, pero todo cambio cuando oí una voz. Al principio no sabía de quien
era ni de donde venia, era una voz dulce y suave, a la vez que masculina y
grave. Me giré sobre mi misma y miré al final del largo pasillo en dirección al
salón, de ahí provenía la voz, no me podía equivocar, estaba totalmente segura
de ello.
Camine lentamente hacia allí, a medida que me
acercaba me iba pareciendo cada vez una voz más conocida. Frené en seco, era la
de él, estoy completamente segura que esa voz era de él. Pocas veces me
equivocaba y mucho menos en reconocer a alguien o la voz de alguien, era su
tono, su pronunciación y su acento, era Tom.
Abrí la puerta lentamente y con cara aun de
sueño, todos los que estaban dentro se me quedaron mirando, y sinceramente, no
eran pocos. En el salón a parte de Vest estaban Helen, Dean y Tom, y todos se
me habían quedado observando con cara atónita.
-La sorprendida tendría que ser yo, que para
algo es mi casa- dije amargamente
- Nuestra
Casa - Corrigió Vest
No dije nada, no tenía nada más para decir, volví
a girar sobre mi misma y fui a la cocina, esta vez sin interrumpir mi camino. Después
de preparar un zumo de naranja lo cogí, saque una banqueta de debajo de la
mesa, apoye el vaso sobre esta y me senté tranquilamente. Mi mente estaba tan
ocupada que no me di cuenta de que el periódico no estaba encima de la mesa
hasta que llego Dean y lo dejo sobre ella sin decir nada. Le miré atónita, él
no estaba muy seguro de si decir algo, así que solamente me sonrió
- Gracias – dije devolviéndole la sonrisa
-De nada, hay cosas dentro que puede que te
interesen
- ¿Si? Sera mejor que le eche un ojo- dije
mientras comenzaba a pasar las hojas del periódico
- Mmm bueno… ¿Qué tal estas? –dijo acercándose
a mi
- Bien, bueno cansada, pero como todos los días-
conteste sin levantar la vista del periódico
- Llevas dos días hibernando en tu habitación,
Tom nos ha contado que posiblemente sea él el responsable
En eso he levanté la vista y le miré
sorprendida
-¿Él?
-Sí, él, no sé, es lo que él nos ha dicho, es
el ultimo que habló contigo
-No tiene la culpa, la culpa es mía, últimamente
estoy agotada, no sé porque pero no me encuentro como siempre, entre lo de la
chica esta… mmm Blair, y lo de Tom, y lo de que en tres días mi madre cumpliría
42 años… -se me calló una lagrima por la mejilla- lo siento, no estoy en mis
mejores días
-No pasa nada… por cierto hablando de Blair-
dijo señalando al periódico
Mis ojos se abrieron completamente, no me podía
creer lo que estaba leyendo… Blair había sido llevada a comisaría por presunta
asesina de Adam. Él se sentó a mi lado sin decir nada, y comenzó a leer
mediante susurros la misma noticia que yo.
-Tom la vio hoy por la mañana y quería enseñártela…
- no dije nada- pero como no hablaste con él pues… no se, me dijo que te la
trajese yo.
Alcé la vista y le miré
-¿Está embarazada de verdad?
-Eh… ¿Quién? – dijo él atónito
-Blair… ¿Está embarazada? ¿Se sabe algo?
No respondió, tan solo cogió el periódico y releyó
la noticia
-Ahí no dice nada.- dije a la par que bebía un
sorbo del vaso.- por eso te preguntaba, por si sabíais algo
-Igual dicen algo en la televisión. – Dejó el periódico
sobre la mesa de nuevo y se levantó
No dijo nada más, por lo que supe que la conversación
había finalizado. Él salió por la puerta en dirección al salón y mientras, yo
terminé el zumo y seguí pasando las páginas del periódico. Intenté resistirme
pero las tentaciones me pudieron, así que sin pensarlo más, me levante de la
silla, dejé el vaso sobre la encimera y me dirigí al salón.
A veces crees que lo mejor que puedes hacer es
ignorar a alguien que de verdad quieres, de esta manera, si él te quiere lo sabrás,
porque será él el que venga a ti, pero no sé si esta vez esa actitud era la más
idónea, Tom se sentía mal y sinceramente, no tenía ningún motivo para hacerlo,
yo le quería y creo que él debería saberlo pero… ¿Cómo decírselo? Por un
momento se paso por mi mente una imagen de Jared en su bicicleta… ¿Cómo estará?
Hacia muchos días que no había hablado con él, igual me había mandado algún whats
app, aunque mi móvil había estado todos estos días apagado. Vacilé unos segundos
y me plantee si seguir andando hasta el salón o dar la vuelta a mirar el móvil.
Tome aire y decidí seguir, ahora la cuestión es saber cuál sería mi actitud con
Tom.
Si abría la puerta y me comportaba de manera
cariñosa con él, sería algo raro, la verdad, pero si le seguía ignorando íbamos
a acabar mal… lo mejor sería hablar con él como si nada, y luego, en privado
pedirle perdón.
La siguiente pregunta era ¿Qué sentía yo por Tom?
¿De verdad me gustaba? Mi mente estaba demasiado ajetreada como para pensar en
ello.
Sin darme cuenta ya estaba con la mano en el
pomo de la puerta, ese pomo rudimentario con un toque antiguo que le daba
estilo… ¿Estaba analizando el pomo? ¿Tan nerviosa estaba? Abrí la puerta
intentando no pensar en nada.
-Hola- dije nada más entrar. Por más que lo
evitaba mi mirada no pudo evitar irse hacia Tom
-Buenos días.-
dijo él.
No sabía que mas decir, todos estaban
callados, así que me limité a sonreírle, y él me devolvió la sonrisa. Me quedé mirándole
fijamente, su sonrisa era sincera, era de cariño, y la mia cada vez se estaba convirtiendo
en una mas cariñosa. Noté como mis mejillas se ruborizaban y desvié la mirada
al suelo.
-Vale, lo pillamos, sobramos – dijo Paul con
su tono gracioso mientras se levantaba del sofá
-Tú. – Dije mirándole.- quieto.- mi tono era
serio.- y calla la boca
-Perdóneme usted. – contestó con una sonrisa irónica
-Vete a la mierda Paul.- intenté imitar su
sonrisa- ¿Qué sabéis de Blair?
-Está en comisaría a causa de que unos vecinos
de su calle llamaron a la policía para entregarla.- esta vez fue Tom el que respondió
-¿Algo…mmm algo más? – dije sin mirarle por si
acaso volvía a ruborizarme
-Judith me llamó hace unas horas y me dijo
que Brad habló con ella ayer, ella le
dijo que lo que mas temía era por lo de su embarazo.- No sé si era porque cada
vez me volvía mas tonta, o porque era Tom el que estaba hablando, pero tarde
unos segundos en capturar que Judith era Yeich. Y aun más en procesar lo del
embarazo
-Sigo sin creerme lo del embarazo- Miré a Vest
– Pon la televisión
Me quedé de pie al lado del sofá mientras
miraba el televisor. Vest puso el canal de 24hNews mientras todos se quedaban
en silencio mirándome para saber cómo reaccionaba.
Echaron varias noticias de economía y… ahí estaba,
la noticia de Blair. Comentaban que era una chica joven, donde trabajaba, con
quien vivía, como era su vida, como fue su relación con Adam pero no había nada
de lo de su embarazo
-Una pregunta así sin ningún propósito.- todos
miramos a Dean para saber que quería preguntar-
¿Por qué es tan importante lo de si está embarazada o no?
-Pues.- dije sin casi dejarle acabar- no creo
que tuviera ninguna intención de mentirme, pero pudo haberlo hecho, ahora sí,
lo raro es que no haya mentido también a la policía… es decir, ¿si está
embarazada porque no lo ha dicho? Y si no lo está ¿Por qué me ha mentido a mí?
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